Guardo mis caricias en el reverso de tu espalda,
en tu vientre, donde mis manos sostienen las tuyas.
En mi calor germinan convertidas en rosas.
Mi piel se unge con su aroma, las dejo libres.
Cientos de pétalos renuevan su armonía en caricias,
completamente envuelto de ti, de tu rocío.
Derramo mis deseos en nuestro espacio, nos unimos.
Guardo mis caricias en el reverso de tu espalda,
en tu vientre, donde el placer anuncia placer.
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