Él entra en mi vida,
nunca pide permiso,
dueño y señor de mi voluntad.
Él entra apoderándose de mis anhelos,
yo me dejo,
quedo cautivo de su fuerza.
Él entra y me atesora,
se acomoda bajo mi piel,
arde en mi interior y no duele.
Tú eres su cómplice,
redecoras mis sentimientos,
pintas de colores vivos mis sombras.
Tú eres mi valía,
pules mis pensamientos,
sazonas cálida mi presente.
Tú eres aire nuevo,
sabor frugal de mis horas,
aroma de mar abierto.
Yo vivo este momento,
acaricio los pasos que doy,
siguiendo todas tus pisadas.
Yo vivo desmesurado,
pendiente de serte pleno,
es así como tu me llenas.
Yo vivo callando tu nombre,
gritando que Él es el amor
y Tú de quien estoy enamorado.
© Todos los